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El traje
típico de fallera
El traje que llevan las falleras actuales tiene una larga tradición en
la historia. Apareció en el siglo XVI y empezó siendo un traje de trabajo de
las labradoras valencianas, pero con el paso del tiempo se fue transformando, y
derivó a una indumentaria más elegante que se usaba en ocasiones especiales. En
definitiva, el traje de fallera actual es el traje de fiesta que usaban
las valencianas siglos atrás.
La calidad de las telas y la complejidad de su confección, puramente artesanal
en la mayoría de los casos, hace que que el traje de fallera cueste
actualmente un mínimo de 900 euros (unas 150.000 pesetas). Es difícil poner
límite máximo a este precio, porque las telas pueden alcanzar precios
astronómicos. Por ejemplo, una de las telas más cotizadas, el espolín, suele
costar entre 400 € (66.666 ptas) y 1400 € (233.333 ptas) el metro. Ante estos
precios, algunas falleras optan por hacerse el traje ellas mismas comprando las
telas, o alquilarlos.
A continuación se ofrece una descripción de las piezas que componen el traje de
fallera, incluyendo sus aderezos.
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Ropa
interior
Camisa. La pieza más interior de la parte superior del
cuerpo. Confeccionada de lienzo, y sus mangas son cortas, anchas y adornadas
con encaje. También suele llevar encaje el escote.
Chambra. Va sobre la camisa como un corsé o corpiño
interior, y es de reducidas dimensiones y muy adornada, pues la parte superior
puede permanecer visible.
Medias o calces. Son de
algodón, lana, hilo o seda, y de color blanco habitualmente. Están bordadas con
dibujos.
Enaguas. Dan el vuelo a la falda exterior, y son faldas
blancas de hilo, algodón o lienzo con encajes.
Pololos o calçonets. Son
unos pantalones interiores que llegan hasta la rodilla, de lana,
algodón, hilo o seda.
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Parte
exterior del traje
Falda o guardapeus. Es la
falda exterior, que se anuda a la cintura y se confecciona con telas de
diversos colores, siempre con dibujos vistosos y bordados de oro y plata.
Justillo o cos. Pieza
que llega desde los hombros a la cintura, sin mangas, que se ajusta al cuerpo.
Jubón, armilla o
gipó. Chaquetilla muy ceñida de
mangas cortas o largas, realizada con tela que hace juego con la falda.
Delantal. Se pone en la parte delantera de la falda, y es
normalmente blanco, de hilo, algodón, seda o lana. Tiene adornos bordados, a
veces de hilo de oro.
Manteleta o pañuelo de cuello. Va sobre los hombros y
puede ser cuadrado o triangular. Se ata cruzado por delante, y normalmente
tiene bordados que coinciden con los del delantal.
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Complementos
Agujas. Sirven para sujetar los moños.
Pendientes o arracades. Los
más usados son los de forma de racimo.
Broche o joia. Sujeta
la manteleta a la altura del escote, como si fuera una gargantilla. Los hay muy
elaborados.
Peinetas. Hay tres, y se coloca una grande (llamada
peine o pinta) en el moño de atrás y dos en los laterales (llamadas
rascamoños). Son de latón chapado en oro, aunque también las hay de plata
chapada. Están grabadas con elegantes motivos.
Mantelina o mantilla. Es una pieza que se coloca
sobre la peineta en actos religiosos, blanca o negra y con bordados y encajes.
Zapatos. De ligero tacón, van forrados de tela que va en
conjunto con la falda
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